
Parece que la crisis no entiende de negocios, y es que ahora hasta en la fórmula 1 están apretándose el cinturón. Los equipos se han dado cuenta de que el derroche de estos últimos años está pasando factura, y tras la retirada de la competición de Honda se están tomando más enserio eso de recortar gastos. Tanto es así que, Renault, uno de los más prestigiosos constructores de motores del automovilismo, ha decidido aceptar la propuesta del motor único promovida por la FIA, medida que apoyan ya Red Bull, Toro Roso, Williams y Force India.
Con esta medida se pretende que todos los equipos de la parrilla integren el mismo motor, o si no el mismo, uno de acuerdo con el estándar, de tal manera que no haya propulsores más potentes que otros. Esto conlleva una reducción drástica en los costes de los equipos, lo que en general favorece a todos, pero sobretodo a los que tienen presupuestos más modestos.
Obviamente, también hay equipos reacios a la propuesta, como es el caso de Ferrari, BMW, Mclaren y Toyota, que consideran que la fabricación de motores forma parte del avance tecnológico que caracteriza a la categoría renia del automovilismo y se niegan a montar en sus monoplazas propulsores distintos a los suyos.
diciembre 13, 2008 a las 12:12 am
Esto del motor único parece que va a poner interesante de verdad la F1. Está bien que todos estén en igualdad de condiciones porque sobre todo, los equipos mas modestos se tienen que aburrir viendo como otros les doblan continuamente. Desde el otro punto de vista, postura lógica la de marcas como Ferrari que ven peligrar su tradición automovilística.